viernes, 5 de marzo de 2010

Marzo

Queridos amigos y fieles seguidores del blog:

Aquí estoy de nuevo. Sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez, pero creedme que he estado muy ocupado. Después de leer esta entrada quizá lo entendáis mejor. Así que podéis tomaros todo lo que voy a contar aquí como una disculpa por el retraso.
Parece que me había quedado en la mudanza con Antonio. Pues sí. Fuimos a casa de un señor en una furgoneta alquilada, con la secretaria de la universidad, a recoger algunos muebles. Aunque la furgoneta era grande, tuvimos que hacer dos viajes, así que imaginaos la magnitud de la mudanza. Lo peor fue subir un sofá por las escaleras con los clásicos problemas de giros y demás. Pero estuvo gracioso. Sobre todo cuando, después de haber subido un cómodo sillón, subimos otra cosa medio herniados y nos encontramos a la secretaria tumbada en el sillón recién subido.  Pero bueno, al final sobrevivimos. Eso sí, al día siguiente los dos teníamos agujetas en los brazos.Por la tarde del viernes me dediqué a trabajar y estuve en casa. Luego vi una peli con mi amiga noruega (creo que Invictus).
El sábado me desperté algo tarde, así que no pude trabajar mucho en la presentación para el reading group que tenía el miércoles. Y como a las 5 tenía cena (ya veis qué horas), pues no me dio tiempo a hacer mucho. Entre medias de la cena me fui a echar un partido con unos amigos italianos y alemanes a un sitio espectacular. Era como una especie de carpa con un campo enorme de césped artificial. Lo malo del fútbol fue que, después de tanto tiempo sin hacer demasiado deporte, los días siguientes tuve unas agujetas horribles. Después del partido fui otra vez a la cena (previa ducha, claro) y estuvimos pensando si salir o no, pero al final nos quedamos viendo El Club de la lucha. Me vino muy bien no salir porque así el domingo pude trabajar (aunque me desperté un poco tarde) en la presentación. Estuve unas 7 horas sentado trabajando, solamente interrumpidas por la cena y por algo que fue bastante gracioso. Supongo que habréis visto la fotoque colgué aquí sobre la cocina limpia. Pues bien, el caso es que aquí cada mes viene la housekeeper a ver si tenemos la cocina presentable. Por eso, mi vecino francés nos citó a todos a las 7 del domingo para limpiar la cocina. Y la escena de la cocina con todos ahí limpiando (a lo Queen) fue verdaderamente cómica, en plan "cada loco con su tema": uno con el horno, otro el suelo... Y como habéis podido comprobar la housekeeper nos dijo que la cocina estaba muy limpia y nos regaló un mantelito, una vela y un globo, que, por supuesto, ya está colgado en la cocina como trofeo. Si la housekeeper no hubiera considerado que la cocina estaba limpia, habríamos tenido que pagar 400 coronas entre todos, es decir, unos 50 euros.
Después de terminar el handout para la presentación volví a ver una película con mi amiga noruega. Creo que Dicen por ahí..., de Jennifer Anniston.
El lunes estuve trabajando y por la tarde-noche fui a la clase de danza, donde se suponía que nos iban a enseñar a tocar percusión. Al final todo se redujo a dar palmas al son de dos percusionistas mientras dábamos vueltas alrededor de la sala. Yo me sentí realmente estúpido y ridículo. Luego fui con mi amiga holandesa y con una amiga suya que había venido a vistarla a un bar y se nos unió un montón de gente de la clase de baile. Entre ellos una tailandesa muy simpática (mi mejor amiga de baile). Debe tener unos 40 años, pero me sacó a bailar varias veces en el bar para practicar lo aprendido estos días.
El martes volvió a ser, como el martes anterior, un día de colada. Me quedé en casa haciendo la colada, la compra y trabajando. Y por la noche tranquilamente vi otra película con mi amiga noruega (The Game). Así que un día bastante tranquilito, aunque un poco aburrido.
El miércoles hice la presentación. Me salió bastante bien. Tampoco es muy difícil presentar un reading group, pero lo bueno es que no me vi nada mal con el inglés. Luego tuve varias clases y luego Violeta me invitó a cenar a su casa y luego quedamos con algunos amigos más.
El jueves, o sea, ayer, volví a tener un montón de clases y luego por la noche tuve coloquio y luego quedé con mi amiga noruega y más noruegos (entre ellos mi compañero de nevera, con el que casi no había hablado nunca) para salir por ahí. Acabamos jugando al singstar en casa de una de las noruegas. 
Y ahora estoy aquí entre clase y clase. Supongo que hoy me iré pronto a casa a ver si puedo descansar un poco, que tengo que preparar un meeting con una profesora el lunes. Y es difícil de resumir lo que le quiero contar porque Antonio y yo ya tenemos unas 100 páginas pensadas de la tesis, jeje. Aquí se trabaja rápido.
Y nada, para este fin de semana hay una fiesta española el sábado. Y también estoy pensando qué hacer en Semana Santa porque al parecer aquí cierra todo y todo el mundo se va por ahí. Mi amiga noruega me ha invitado a ir con ella a su casa en Narvik y dice que me va a enseñar a esquiar, así que a lo mejor me voy un par de días para allá, que está relativamente cerca de aquí. También estamos pensando en ir a Estocolmo los que fuimos a Oslo y, claro, quien se quiera apuntar.

Y eso es todo. Sé que he vuelto a contar muy poco pero es que me tengo que ir a clase, que llego tarde.

Un abrazo y un beso enorme a todos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Más de un mes

Heyooooo!! (así es como se saluda aquí):

Aquí estoy de nuevo y de nuevo siento el retraso. Que conste que ayer intenté escribir, pero no sé por qué no me dejaba el ordenador.
Bueno, supongoque qerréis saber qué tal me lo he pasado en Oslo. Pues he de decir que a pesar del frío, del poco tiempo que he estado y de haber tenido que guiar a dos chicas todo el tiempo, me lo he pasado fenomenal.
El viaje en avión se pasó rápido, y eso que hicimos escala en Bodo, a la ida y a la vuelta. Lo malo es que luego había que coger un autobus desde el aeropuerto que tarda 1 hora en llegar a la ciudad. Cuando llegamos, yo estaba algo asustado por la pensión (sentrum pensjionat) en la que nos íbamos a meter. Pero resultó que al llegar nuestra habitación era una agradable y amplia sala con 4 camas. Eso sí, el baño era compartido con todo el pasillo. Menos mal que mi amiga holandesa me dejó sus chancletas para las duchas. Lo primero que hice nada más llegar fue atascar el váter (no preguntéis cómo). El agua estuvo a punto de salirse. También estuvimos dando una vuelta por la calle principal (Karl johans gate) y vimos una iglesia, una pista de patinaje en medio de una plaza, un hard rock... Al final acabamos cenando en el restaurante de debajo de la pensión. Luego fuimos con el amigo brasileño de mi amiga italiana a tomar algo. Este amigo brasileño hace capoira y, como mi amiga italiana también, contactó con él por internet y de ahí surgió la idea de ir a Oslo. No nos acostamos muy tarde porque queríamos madrugar el sábado.
Y así hicimos, más o menos. Así pudimos disfrutar de todo el día. Lo primero que hicimos fue ir a la Natinal gallery. Lo bueno de que haga tanto frío en Oslo es que no hay turistas. Así que entramos sin cola y sin pagar. Entre otras cosas en el museo estaba el grito de Munch (o uno de los gritos) y había incluso cuadros de Goya, el Greco, Picasso, Matisse... De ahí fuimos hasta el Palacio Real (un poco feo) y tuvimos la suerte de ver una parte del cambio de guardia. Luego fuimos al parque Vigeland, que es lo más famoso de Oslo. Es un parque con miles de estatuas. Ya subiré alguna foto aquí. Ya he subido alguna al tuenti y al facebook. En el parque hacía un frío que yo tenía las manos congeladas incluso con guantes. Era hasta peligroso subir y bajar las escleras el parque con el hielo.
De ahí decidimos coger el trykk (creo que se llama así el tranvía) y fuimos a un centro comercial muy famoso que está en el puerto (harbour), cerca del famoso (por lo feo que es, aunque a mí me gusta) ayuntamiento, con el reloj de torre más grande de Europa, según la wikipedia. Necesitábamos entrar en calor, así que estuvimos un buen rato dentro. Estuvimos en un y fue terrible porque cada vez que alguien abría la puerta para entrar se metía un frío horrible. A veces hasta se metía la nieve. Pero al final conseguimos entrar en calor y fuimos a ver la ópera, que está encima del mar. Muy bonita. Después de cenar volvimos a quedar con este brasileño y nos llevó a un bar underground. Era un sitio espantoso, pero bueno. Según estábamos allí se nos acercó un  señor mayor borracho y nos empezó a hablar y nos dio la mano y, en fin, muy mal. Cuando le dije que era español casi se vuelve loco de la alegría. Cuando se fue me lavé la mano cinco veces.
El domingo también madrugamos relativamente. La italiana se despertó con picaduras y el casero nos dijo que seguramente eran de pulga. Asqueroso. Pero nos reímos bastante con el tema. Yo por si acaso lavé tda mi ropa cuando llegué aquí. Hasta los guantes y el gorro. 
Para empezar el domingo decidimos ir a una zona que se llama Bigdoy, donde hay un montón de museos. Entre ellos está el museo vikingo, donde tienen 3 barcos vikingos. Entramos solo en ese museo. En otro que se llama folk museum tienen una iglesia típica de madera. No entramos en el museo, pero se puede ver desde fuera. De ahí fuimos a visitar la fortaleza (fortress), que es un castillo que nadie ha conseguido conquistar por la fuerza. Entramos en las salas y llegamos a un comedor. Nos explicaron que ahí es donde cenaron Hakon y Mette-Marit el día antes de su boda. Lo verdaderamente bonito del castillo eran las vistas desde ahí. Coincidió justo el atardecer y fue, a pesar del frío, verdaderamente espectacular.
Fuimos a cenar a una zona que nos había recomendado una simpática noruega. Y fue una buena recomendación. Buenos bares y buen ambiente. No como en el bar underground al que fuimos el sábado. Y ya de ahí nos fuimos a casa a dormir prontito porque el lunes teníamos que coger el autobús para el aeropuerto a las 7:40.
Y así hicimos. Lo malo es que el vuelo se retrasó 40 minutos y, como teníamos clase a las 14:15, tuvimos que ir con las maletas a la universidad. Una odisea. Lo bueno es que tuve tiempo luego de dejar la maleta antes de la clase de danza. Por cierto, dentro de unos días (no me he enterado bien cuándo) hay una samba parade organizada por nuestra profesora a la cual me he apuntado. Mi cometido es tocar percusión. El lunes que viene va a venir un profesor a clase a enseñarnos cómo tocar.
El martes me quedé en casa lavando la ropa (me había quedado sin clazoncillos normales, así que tuve que ponerme unos de scooby doo) y aproveché para trabajar. Por la noche los rusos hicieron pancakes en nuestra cocina. Estaban buenísimos. Luego vimos un capítulo de Big bang thoery todos juntitos como una familia y nos acostamos.
Y ayer miércoles estuve todo el día entre clases y reuniones.
Hoy también tengo clases y cosas y luego por la noche tengo el cumpleaños de una de las rusas con las que mejor me llevo. Y mañana tengo mudanza con Antonio. Ya os contaré bien por qué, pero resumiendo, es para amueblar la casa de la nueva becaria venezolana que va a venir aquí. Ni aquí me libro de las mudanzas.
Y de momento eso es todo. Os prometo que subiré fotos aquí, pero ahora no me da tiempo porque tengo clase.

Un abrazo  muchos besos para todos,
Juan

jueves, 18 de febrero de 2010

Auroras boreales

Por cierto, se me olvidaba lo más importante: he visto por fin  auroras boreales. Son verdaderamente espectaculares.

4 semanas, 2 días y a Oslo

Queridos y añorados amigos:

Siento enormemente la demora en publicar una nueva entrada en el blog. He estado ocupado y no he encontrado el momento de escribir hasta ahora y, aun ahora, tengo que escribir deprisa porque tengo clase en 20 minutos.
Me he tenido que releer la última entrada para saber por dónde iba. Me había quedado con que le íbamos a dar un regalo a Antonio por su cumpleaños (regalo que, por cierto, aún no he pagado). Pues bien, eso fue el martes, desde entonces he estado prácticamente todo el día ocupado, que si la universidad, que si el sentrum, que si prestvannet. Hasta el domingo casi todos los días he estado yendo fuera por las tardes. El miércoles por ejemplo celebramos el cumpleaños de Antonio con unos daiquiris de fresa, escuchando el disco de Muse y de Mgmt en un bar. El jueves no hubo colloquium ni cata de vinos, así que aproveché para ir a la fiesta de bienvenidade mi vecino ruso, que venía de Amsterdam. Fue una noche muy divertida. Se vino con nosotros hasta nuestra vecina noruega que, cuando vine, me dijeron que era un poco tímida. Creo que hoy también se va a venir con nosotros. El viernes fuimos a una fiesta de voluntarios después de tomar unas tortillas de patatas que estaban algo "chunky". Estuvimos en la cocina de mi amigo serbi y hasta vino una señora de 40 años que nos estuvo contando lo que echaba de menos a sus hijos y nos invitó a una tarta que se había comprado para ella y que ponía "para la mejor mamá del mundo". Nos la comimos entera. La fiesta de voluntarios estaba vacía, así que nos volvimos pronto a casa y vimos Holmes en la cocina. Muy buena.
El sábado tuve que poner la lavadora y llegué tarde a la gran guerra de snowballs, pero el poco rato que estuve fue muy divertido. Eso sí, me empapé. Quien haya visto mi foto de perfil de facebook lo entenderá. Para el que no la haya visto, la guerra se desarrolló sobre un gran lago helado con un metro de nieve por encima. Por la tarde vinieron mis compañeros de lingüística a cenar a casa. Yo puse la cocina y las italianas pusieron la comida: unos espaguetis con espárragos y gambas buenísimos, además de una rica ensalada, tarta y sandía. Luego nos bajamos con más gente al centro y tambien fue muy muy divertido. 
El domingo aproveché para descansar (no salí en todo el día de casa). Estuve limpiando y estudiando y luego por la noche reuní a mis vecinos para ver otra película: I love you, man. Muy buena, pero un poco picante.
Y ya estos día hasta hoy, jueves, he estado prácticamente yendo de casa a la universidad a estudiar y de la universidad a casa. Me he reunido varias veces con Antonio y estoy muy contento porque me ha dicho que estamos trabajando muy rápido, así que nos va a dar tiempo a trabajar sobe mi tesina también. El lunes además estuvimos preparando nuestro viaje a Oslo. Nos vamos mañana. Vamos mi amiga holandesa, una de las italianas y yo. En principio vamos a dormir en una pension pero hemos pactado que si es muy asquerosa nos vamos a otro sitio. Vamos a ir hasta el lunes, así que va a ser un delicioso fin de semana en Oslo. Espero que no haga mucho frío.
Y hoy tengo una nueva cata de vinos después del colloquium y luego tengo preparty en nuestra cocina. No sé cuándo me va a dar tiempo a hacer la maleta, pero bueno.
En fin, y esto es todo. Como veis la falta de tiempo me ha hecho ser menos explícito y no he podido contar detallitos de esos que cuento. Espero que me disculpéis. Como digo siempre, si alguien esá interesado en saber más cosas no tiene más que ponerse en contacto conmigo por cualquier vía.
Me voy a clase.

Un beso y un abrazo para todos.

martes, 9 de febrero de 2010

3 semanas justas

Amigos míos:

El tiempo vuela. Ya han pasado 3 semanas desde que vine aquí. Parece mentira. Supongo que a vosotros se os habrán hecho más largas estas semanas por todo lo que me echáis de menos.
Lo primero es dar la buena noticia de que ya estoy durmiendo bien (y más que bien) otra vez. Eso sí, para eso me estoy tomando uas vitaminas de aceite de hígado de bacalao con omega3. Gracias a eso ahora me cunden más las mañanas y las puedo aprovechar para estudiar y así tengo las tardes un poco más libres.
Nos habíamos quedado en el miércoles, después de que me hubieran entrevistado y me hubiera comprado la rebeca. Pues bien, no me he encontrado en ningún periódico. La verdad es que solo he buscado en versión digital porque en papel se me olvidó al día siguiente y no creo que una simple noticia de una huelga de autobuses vaya a trascender más de un día. Pero la rebeca sí que la estrené con mucha elegancia al siguiente día. El miércoles por la tarde no hice mucho. Simplemente me bajé a tomar algo al centro y luego hubo en nuestra cocina una fiestecilla de despedida de mi amigo ruso que se ha io toda la semana con su hermana a Amsterdam (me he tenido que hacer cargo de su cleaning week). Creo que vuelve hoy.
El jueves fue un gran día, más bien una gran tarde. Después de estar todo el día estudiando, en clase y en una charla de mi amiga holandesa, un profesor de aquí (famoso en el mundo entero) organizó una cata de vino blanco en la universidad. Y encima de vino blanco español y también portugués. Se sacó unos albariños. Nos dio unos papeles en los que había que rellenar huecos con nuestras impresiones sobre nose, mouth, colour... Y por detrás estaban las soluciones. Fue realmente divertido. Y luego, a las 23:30 (a esa hora salimos de la universidad), nosló a todos para ir a un bar. Y allá fuimos. En el bar se puso a hablar de lingüística y escribió algunas cosas en un papel. Ese manuscrito, por supuesto, me lo quedé de recuerdo y lo tengo colgado en mi habitación. Quien lo quiera ver no tiene más que venir a verme. Hablando de esto, por cierto, ya voy haciendo rutas para llevaros a los que vengáis.
El viernes después de clase tuve una cena húngara. El plato consistía en patatas, huevos, una especie de chorizo y bacon, todo en el horno. Todo bastante bueno, pero yo tuve que quitar el huevo duro, porque no me gusta ni horneado.
El sábado volvió a ser día de colada con nuevo éxito. Lo malo es que como ya no pongo la calefacción casi en mi cuarto para no resecar el ambiente, la ropa ha tardado unos días en secarse. De hecho hoy me iba a poner mi jersey marrón y no he podido porque seguía mojado. Por la noche estuve cenando en casa de una amiga italiana con otra italiana. La pretensión era cenar ballena, pero la ballena que encontraron era demasiado barata. Un noruego nos dijo ayer que no se puede comprar ballena barata porque es imposible de comer, la prepares como la prepares. Luego salimos un ratillo y estaba todo lleno de saamis, porque esta ha sido la semana saami. Los saamis son el pueblo lapón., lo que pasa es que el término lapón tiene connotaciones despectivas. En la wikipedia pone que lapp significa ropa de mendigo y que se usa lapón como inculto.
El domingo por la mañana se echó todo Tromso a la calle porque era la gran carrera de renos en la calle principal. Mereció la pena madrugar para verla. Lo malo es que los renos, para correr más, no tenían cuernos, pero aun así eran muy bonitos. Los saamis habían puesto una tienda típica gigantesca en el medio de la plaza, con fuego dentro y todo. Yo me compré un gorro saami, que algunos ya habéis visto. Es más o menos como el de esta foto. Me costó 40 euros, pero abriga mucho. Eso sí, no creo que me lo vuelva a poner hasta mayo, que es el día nacional saami. Aunque a lo mejor me lo pongo el jueves, que se celebra aquí el carnaval, pero lo más seguro es que vaya a la cata de vino de los jueves.
Después de la carrera de renos aproveché la tarde del domingo para descansar en casa, estudiar un poco y ver una peli.
Del domingo al lunes por fin pude dormir bien. Así que ayer por fin estaba espabilado y descansado. Estuve estudiando y en clase y luego me fui con las de lingüística a una clase muy especial: una clase de samba, cumbia, bossanova... ¡Y gratis! Yo al principio me resistí un poquito a ir, pero luego dije "Bueno ¿y por qué no? Y me fui allí y me lo pasé realmente ben, todo hay que reconocerlo. Encima, yo creo que para ser mi primera clase no estuve nada mal. Mis parejas se reían un montón conmigo. Lo malo es que como se ponían nerviosas de bailar con un chico como yo les sudaban las manos y era un poco... jeje. Después de eso fuimos un rato a un bar rockero a celebrar el cumpleaños de mi amigo serbio, también lingüista.
Y ahora estoy aquí, otra vez en la uni,. Hoy me ha pasado otra vez que, haciéndome el bocadillo, he cogido el queso en lonchas y me he manchado las manos con una especie de líquido con olor a pescado que mi compañero de nevera vertió sobre el queso, espero que sin querer. Así que me he vuelto a tener que lavar las manos diez veces para que se me quitara el olor. Por suerte, esto es lo peor que me ha pasado esta semana. Ya os imagináis lo tranquilo que es esto.
Ahora me voy a darle el regalo sorpresa a Antonio por su cumpleaños (espero que no lea esto antes de que se lo demos) y creo que esta tarde lo celebraremos. Hoy, además, igual me apunto al gimnasio, que me han dicho que se pueden alquilar esquíes por 40 euros todo el semestre. Igual me apunto a unas clases de esquí también. A ver si tengo tiempo para todo.

Siento haber sido tan conciso hoy, pero es que me tengo que ir.
Un abrazo a todos y el que quiera saber algo más ya sabe.

sábado, 6 de febrero de 2010